jueves, 29 de abril de 2010

Alicia en el país de las maravillas. Lo efímero de un sueño


USA. 2010

La combinación prometía. Eran muchos los que esperaban con ansia ver la mágica interpretación de los mundos subterráneos de la Alicia de Carroll por un siempre inspirado Tim Burton.
El reparto seguía prometiendo, desde una rubísima Anne Hathaway, pasando por Helena Bonham Carter y rematándolo todo con el talento de un excéntrico Johnny Depp.
Para ser honestos, la película tenía material de sobra para convertirse en una auténtica historia mágica capaz de lograr que muchos volviéramos a una infancia que ya creíamos perdida. Sin embargo, el resultado final no hace más que dejarnos a medio camino de ese viaje prometido.
Alicia es interpretada por la actriz australiana Mia Wasikowska. He de reconocer que me encanta. Adoro su gesto pícaro e infantil, su sonrisa ingenua, su mirada de sorpresa... Está increíble, todo un descubrimiento de talento a raudales. La joven Alicia vuelve al País de las Maravillas, a los 19 años de edad, buscando una vía de escape a los dilemas que le presenta la edad adulta. Este nuevo viaje de Alicia está inspirado en una segunda parte del libro de Carroll, titulada "Alicia a través del espejo". Aquí nos encontramos con los mismos personajes y una disputa por el trono que ostenta la Reina de Corazones, en la que se supone que Alicia ha de tener un rol heroico. Sin ser capaz de discernir con claridad si se trata de un sueño o algo real, Alicia trata inútilmente de despertarse, mientras una serie de personajes familiares insisten en ayudarle a cumplir su destino. Entre ellos destaca un histriónico Johnny Depp, encarnando al sombrerero loco, cuya sabia enajenación guiará a la joven en aquel submundo de ensueño. Otros personajes, en cambio, parece que participan en la trama por obligación, como el Gato de Cheshire, cuya presencia debía tener más peso pero termina dejándonos completamente indiferentes.
Es una pena, pero el sello Disney ha coartado en demasía las posibilidades imaginativas que de una obra de tal calibre se podían esperar. La historia no deja de ser un cuento Disney a la nueva usanza, con sus buenos, sus malos, su conflicto, su desenlace y su moraleja, por si alguno no nos hemos enterado aún o somos tan cortos que no sabemos sacar el mensaje de la historia. Tal vez se trate de rentabilizar el film al máximo haciéndolo apto para todos los públicos, pero aquí no les salió tan bien como con Up! Esperaba una Alicia compleja, para adultos y me he encontrado con una megaproducción de Disney espléndidamente realizada pero con poco nuevo que ofrecer a parte de un buen trabajo actoral y la marca estética de Burton.
La historia que muchos aguardábamos se quedó en un sueño que a veces creemos atisbar durante los 108 minutos que dura el largometraje, pero que no llegamos a paladear del todo, por más que nos pese.